Archivo de la etiqueta: Poesía

Cómo me vas a explicar (Pedro Salinas)

Estándar

¿Cómo me vas a explicar,
di, la dicha de esta tarde,
si no sabemos porqué
fue, ni cómo, ni de qué
ha sido,
si es pura dicha de nada?
En nuestros ojos visiones,
visiones y no miradas,
no percibían tamaños,
datos, colores, distancias.
De tan desprendidamente
como estaba yo y me estabas
mirando, más que mirando,
mis miradas te soñaban,
y me soñaban las tuyas.
Palabras sueltas, palabras,
deleite en incoherencias,
no eran ya signo de cosas,
eran voces puras, voces
de su servir olvidadas.
¡Cómo vagaron sin rumbo,
y sin torpeza las caricias!
Largos goces iniciados,
caricias no terminadas,
como si aun no se supiera
en qué lugar de los cuerpos
el acariciar se acaba,
y anduviéramos buscándolo,
en lento encanto, sin ansia.
Las manos, no era tocar
lo que hacían en nosotros,
era descubrir; los tactos
nuestros cuerpos inventaban,
allí en plena luz, tan claros
como en la plena tiniebla,
en donde sólo ellos pueden
ver los cuerpos,
con las ardorosas palmas.
Y de estas nadas se ha ido
fabricando, indestructible,
nuestra dicha, nuestro amor,
nuestra tarde.
Por eso no fue nada,
sé que esta noche reclinas
lo mismo que una mejilla
sobre este blancor de plumas
-almohada que ha sido alas-
tu ser, tu memoria, todo,
y que todo te descansa,
sobre una tarde de dos,
que no es nada, nada, nada.

Para alguien muy especial, por el día de hoy,

Te quiero…

Te quiero

Anuncios

Me llamabas Teresa

Estándar

2014-10-04 09.23.13

Me llamabas Teresa,

y yo te corregía,

pero me sentía princesa,

porque eras mi alegría.

Yo miraba hacia otro lado,

buscando el amor verdadero,

pero no había notado,

que el tuyo era el más sincero.

Mi corazón palpitaba

cuando estabas junto a mí,

la sonrisa en mi dibujabas,

y no paraba de reír,

pero yo me obstinaba

en no quererme decidir.

Fue un 26 de marzo,

el día que comprendí,

que sin tus besos y abrazos

ya no podría ser feliz.

Eres mi Sol

Estándar

eres mi sol

Dicen que el sol se llama Lorenzo,

pero no puede brillar más que tú,

que conviertes mi lienzo,

en un precioso cielo azul.

Las notas de tu voz suenan,

con alegría y propaganda,

y me hacen sentirme única,

aunque nos rodee toda la panda.

Si tú eres mi sol, yo soy tu luna,

con mis horarios nocturnos,

llena de pensamientos profundos

y mi pequeña sonrisa de espuma.

Me gusta verte sonreír,

y cuando te miro y me abrazas,

¡Me siento tan feliz!

Esta mañana al despertar,

he vuelto de nuevo a contar,

las horas que me faltan,

para volverte de nuevo a abrazar.

 

El paraguas

Estándar

el paraguas

Negro, largo e impermeable,
mango, varillas e ilusión,
paraguas en mano,
paseando junto a mi amor.
Las calles se paralizan,
nos acurrucamos con una sonrisa,
tu mano en mi hombro,
mi timidez suaviza,
nuestros pies se empapan,
como las rocas calizas,
el tiempo pasa y sigue la lluvia,
y mi boca un beso ansia,
sonriendo te miro a los ojos,
sin darme cuenta que me mojo,
tú me arropas con tu chaquetón,
y yo me derrito por tu calor,
mientras sueño ese primer beso amor.

La forma de querer tú (Pedro Salinas)

Estándar

la forma de querer tu

Hoy he leído junto a mi madre algunos poemas de Pedro Salinas, importante escritor de la Generación del 27, este poema me ha impactado, quizás porque yo haya sentido lo mismo que el autor, aunque ahora ya no importa.

La forma de querer tú
es dejarme que te quiera.
El sí con que te me rindes
es el silencio. Tus besos
son ofrecerme los labios
para que los bese yo.
Jamás palabras, abrazos,
me dirán que tú existías,
que me quisiste: Jamás.
Me lo dicen hojas blancas,
mapas, augurios, teléfonos;
tú, no.
Y estoy abrazado a ti
sin preguntarte, de miedo
a que no sea verdad
que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazado a ti
sin mirar y sin tocarte.
No vaya a ser que descubra
con preguntas, con caricias,
esa soledad inmensa
de quererte sólo yo.